Grupo Rivas

4 errores que cometemos en la ducha

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¿Es posible hacer algo mal durante la ducha? Exceptuando los peces, batracios, algunos reptiles y ciertos mamíferos, el ser humano es de los pocos animales que disfrutan del bañarse. A la mayoría de los animales no les gusta meterse en el agua. Pero nosotros, quizás porque evolucionamos hacia grupos cada vez más grandes y cada vez más cerca unos de otros, nos aficionamos a ducharnos al menos una vez al día. Aunque hay excepciones.

Pero a pesar de su sencillez el acto de bañarnos en una ducha puede tener sus complicaciones que, aunque pensemos que son de poca importancia, no dejan de merecer nuestra atención.

He aquí lo podríamos estar haciendo mal.

1.Bañarse muy frecuentemente

En la vida son muy pocas las cosas a las que se aplica aquello de que “mientras más mejor”. Otra verdad universal popular, en realidad otra manera de decir lo mismo, es “todo en exceso es malo”. Bañarse en exceso es malo porque provoca una remoción crítica de los aceites naturales de la piel.

Recuerda que la piel es el órgano más grande de tu cuerpo y, como todo órgano, tiene sus propios sistemas de autorregulación y protección. Los aceites de la piel le permiten mantenerse flexible y protegida. Su remoción forzada por baños frecuentes puede producir resequedad, descamación y enrojecimiento.

Una vez al día es suficiente o dos duchas, si tus actividades así lo requieren, de no más de cinco minutos cada una.

2. Abusar del tiempo bajo el chorro

Esto presenta el mismo problema del punto anterior. Está bien querer relajarse en el calorcito de una ducha caliente, pero la ducha no es el lugar para hacerlo. Usa una sauna para lograr el ambiente tibio que quieres y luego date una ducha fría rápida. El agua caliente es especialmente agresiva con tu piel.

Lo que nos lleva al siguiente punto.

3. Bañarse con la temperatura equivocada

Definitivamente no uses agua caliente, usa agua tibia y jabones suaves, de otra manera estarás eliminando los humectantes naturales de la piel. Alternar agua tibia y agua fría es aconsejable para producir un efecto de masajes sutiles como consecuencia de la contracción y dilatación de la piel, causadas por los cambios de temperatura.

4. Bañarte con los lentes de contacto

Esto definitivamente debería ser un no-no. Por muy bien tratada que esté el agua siempre contendrá impurezas que encuentran las condiciones ideales para ser llevadas directamente hacia los lentes. Todos los estudios indican que esto es una de las más frecuentes fuentes de infección ocular. No te bañes con los contactos puestos, déjalos en solución mientras te duchas.

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