Grupo Rivas

Como dejar de sobre reaccionar a las pequeñas cosas

main-23

Se les llama gatillos, esas pequeñas cosas que nos desequilibran y nos molestan tanto cada vez que suceden. También los llaman botones. Y con frecuencia, sin saber por qué, nuestra reacción a ellos es desproporcionada al asunto en cuestión.

Alguien dijo una vez que no es el estrés el que nos mata, sino nuestra reacción a él. Es algo que tiene mucha lógica porque no siempre, es más, la mayoría de las veces, no somos capaces de controlar los factores externos que nos estresan. Pero sí está en nuestras manos controlar nuestra respuesta.

Los gatillos emocionales estarán siempre esperando a la vuelta de la esquina, acechando, para hacernos la vida más difícil. Lo mejor es estar preparados.

No es cuestión de tragarse la rabia

Las respuestas emocionales a las situaciones de la vida son:

Normales, demuestran que estamos involucrados con la vida.
Necesarias, sirven para impulsarnos a la acción.
Útiles, porque ofrecen un método de canalización de la energía. Siempre es más fácil enfrentar una situación, resolver un problema o concentrarse en un proceso, si un cierto grado de emoción, entusiasmo, valor, indignación, está presente.
Está bien sentirse molesto si alguien aprieta uno de nuestro botones. Lo que no está bien es dejar que la reacción se salga de control.

Por lo general la sobrerreacción empeora las cosas. Que alguien te corte bruscamente tu línea de tráfico quizás sea motivo para molestarte pero no es motivo para ponerte histérico y comenzar a insultar a cielo y tierra, lo cual puede degenerar en algo mucho peor.

Está de más decirte que una actitud de permanente sobrerreacción menoscaba tu capacidad de mantenerte en paz y arruina tu felicidad.

¿Qué hacer?

Conoce tus botones.
Conocer aquello que dispara tus emociones en híper te permite estar alerta y prepararte para ejercer control. Tú sabes lo que te molesta, lo que perturba tu equilibrio, y si no lo sabes descúbrelo.

Toma nota de aquello que te sacó de quicio ayer o la semana pasada, ten presente el cómo te sentías en ese momento, los factores que pudieron complicar la situación, porque puede ser que la molestia la causara el que estuvieras cansado o hambriento cuando el conflicto se disparó.

Conocer tus botones te da perspectiva.

2. Detente antes de actuar

Cierra los ojos, respira, cálmate. Si no lo haces probablemente no podrás detener tu reacción. Cuenta hasta 10.

3. Razona

Trata de ir más allá de las emociones, ellas son buenas como combustible, no lo son como directoras. Analiza la situación desde un punto de vista objetivo dejando a un lado lo que sientes. Separa el pensar del sentir.

4. Actúa

Aléjate de la situación. O afirma sosegadamente tu razón. Busca luego algo que anule al gatillo: música, recuerdos agradables, afirmaciones positivas.

Las emociones puede desbocar tu carreta y tú has visto en el cine lo que le pasa siempre al conductor de las carretas desbocadas. Se desnucan.

Like this Article? Share it!

Comments are closed.