Grupo Rivas

¿Eres adicto al teléfono?

cel-8

Muy pocas cosas molestan más en medio de una conversación que la persona enfrente de ti baje la vista al teléfono cada 8 o 10 segundos. Como si ver la pantallita del teléfono fuera más interesante o importante que verte a los ojos o atender a lo que dices. Lo que da rabia es que para ellos lo es.

Estadísticas muestran que las persona promedio chequea su celular 150 veces al día, o cada 5 minutos.

¿Te parece exagerado? Haz la prueba. Cuenta en la calle las personas que van caminando con la mirada fija en su celular en vez de adonde caen sus pies. Cuenta las personas en el bus que van bamboleándose mientras revisan sus mensajes. Cuenta en un restaurante las personas que comen con una mano y sostienen el celular con la otra, o que están enfrascados con el teléfono ignorando o haciendo a un lado a la persona que tiene enfrente. Cuenta que porcentaje de personas dentro de un grupo, están pendientes del teléfono.

Hay personas que han dicho que prefieren dejar de tener sexo con tal de conservar su celular. La mitad admite que no pueden vivir sin el teléfono. Se ha comprobado que la falta del celular dispara estados neuróticos y de ansiedad en los usuarios. Hay personas que están más cerca de su teléfono que de su pareja cuando están en la cama.

Dicho simplemente, dejamos de hablarnos unos a otros para hablarle a una pantalla. Y, sin dejar de reconocer las ventajas de la comunicación instantánea global, tenemos que afirmar que hemos desarrollando una nueva adicción. Y, dicho simplemente, toda adicción hace daño.

Y en este caso la adicción empieza temprano. He visto a padres regalándoles un celular a niños de 6 o 7 años. Hágame el favor.

Mucha de nuestra moderna ansiedad es producida por la presión a que nos somete el flujo de información al que nos hacemos accesible a través del teléfono.

He aquí algunos tips que pueden ayudarnos a controlar un tantito nuestra dependencia del celular.

  • Aléjate del teléfono por una hora al día. Mejor aún si es la primera hora de tu actividad regular. Aprovecha y haz algo que te conecte contigo y no con el éter.
  • Termina tu día sin pantallas en la cara. Aprende a relajarte sin la sensación de velocidad intensa que el teléfono te imparte. Lee un libro. Cierra los ojos y escucha buena música.
  • Esconde tu teléfono, o duérmelo, o entiérralo, cuando estés con la gente que amas.
  • Date vacaciones de teléfono. Establece un día a la semana… ¿o cada 15 días?… ¿una vez al mes?…completamente libre del tirano.

Como con toda adicción, el primer paso para controlarla es reconocer que se tiene una adicción. Adelante. Se valiente.

Like this Article? Share it!

Comments are closed.