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Los 9 Hábitos de una Mujer Exitosa.

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Una creencia común es que el triunfo depende de oportunidades, suerte, tus habilidades o incluso de cosas como las personas que conoces y la cantidad de dinero que posees.

Es cierto que las condiciones favorables pueden facilitar el camino hacia tus objetivos, pero no son cruciales.

Una mujer exitosa tiene una manera muy particular de comportarse y de ver la vida. Adoptar su mentalidad y sus hábitos te ayudará a lograr cualquier cosa que te propongas. No importa si buscas éxito profesional, en tus relaciones personales o en el amor.

El triunfo comienza en un lugar muy básico. Es un impulso, una manera de pensar y de actuar. Lo que determina el resultado en cualquier cosa que emprendes son tus hábitos, tu mentalidad y la manera en la que respondes a las circunstancias que se te presentan.

Estos son los 9 hábitos que debes comenzar a practicar para ser una mujer exitosa. No olvides descargar tu calendario de acción y tips para ponerlos en práctica.

1. Invierte en tu desarrollo personal

Aprende a ir más allá de tus propios límites. Cuando tienes el deseo de lograr algo, es porque hay un impulso de crecimiento dentro de ti. Hay algo que te llama a salir de tu zona de confort y expandir tus horizontes.

Busca maneras para crecer y aprender, para constantemente ser una mejor versión de ti misma. Mientras más desarrolles tus fortalezas y habilidades, tendrás más capacidad para tomar mayores retos, los cuales traerán mayores recompensas y satisfacciones.

2. Termina lo que comienzas

Las cosas sin terminar son fugas de energía. Roban tu atención y no te permiten enfocarte en lo que estás haciendo.

Supongamos que comienzas a escribir un correo pero no lo terminas. 60% de tu atención se irá a una nueva actividad, pero el otro 40% se quedará pensando en el correo.

Imagina lo que pasa cuando tu vida está llena de estas pequeñas fugas. No te queda nada de energía para enfocarte en las cosas que realmente importan.

Aprende a cerrar ciclos en tu día a día. Comienza con las cosas pequeñas. Cierra la puerta del cuarto cada vez que salgas. Haz tu cama justo después de levantarte. Guarda las cosas que ya no utilizas. Limpia tu espacio de trabajo al final del día.

Estas pequeñas acciones comenzarán a re-programar tu cerebro. Además, enseñarán a tu subconsciente que cualquier cosa que empiezas, debe ser terminada. Esta actitud te ayudará a cumplir con todos los objetivos que te plantees. Lo cual…nos lleva al siguiente hábito.

3. Fija objetivos

Si no sabes a donde quieres ir, nunca llegarás. El planteamiento de objetivos ayuda a saber qué es lo que quieres y en qué te debes enfocar.

Puedes hacer mucho, trabajar mucho y lograr mucho, pero de nada te servirá si al final obtienes algo que no querías.

Date un tiempo para conectar contigo misma y ver cuáles son las cosas que en verdad te interesan ¿qué te gustaría hacer antes de morir? ¿qué te gustaría aprender? ¿cuáles son las causas que te importan?

Plantea objetivos que se basen en tus más profundos deseos y tenlos siempre presentes. Esto te permitirá comenzar a moverte en su dirección.

4. Planea

De nada sirve un objetivo si lo dejas de adorno. Después de decidir qué quieres, tienes que buscar la manera de hacerlo realidad.

Tu tiempo, dinero, atención y energía son limitados. Necesitas aprovecharlos al máximo y para eso sirve la planeación.

Acostúmbrate a planear tu día, tus finanzas personales, tu tiempo y tus actividades. Al principio puede costarte trabajo (lo digo por experiencia) pero si persistes, te acostumbrarás a mantener tu vida ordenada.

El orden te permitirá ver en qué estás desperdiciando recursos y cómo usarlos de una mejor manera.

Comienza con lo más sencillo. No tienes que inventar sistemas novedosos, leer libros ni llenar tu teléfono de apps. Haz una lista de las cosas por hacer en tu día o guarda las notas de compra en un sobre para analizarlas después. Busca lo que sea más práctico para ti.

Si te acostumbras a planear las cosas cotidianas, será más fácil planear el camino hacia tus grandes aspiraciones.

5. Toma acción

Los objetivos y los planes se ven bonitos en el papel, pero hay que hacer algo para que no se queden ahí. Muchos sueños se mueren porque nadie los materializa.

Si no quieres que los tuyos tengan una lenta y pesarosa decadencia, tienes que comenzar a actuar.

Lo mejor es comenzar con la mínima acción posible. Si quieres escribir un libro, lo primero es decidir sobre que va a tratar. Si quieres hacer un pastel, tienes que conseguir los ingredientes.

No tienes que saber exactamente cuántos pasos te separan de tu meta final. Tampoco es necesario saber cómo los darás.

Lo único que necesitas es conocer el destino final y dar el primer paso. Una vez que lo hagas, tienes que dar el segundo. Cuando lo des, busca como dar el tercero, y así sucesivamente. Eventualmente llegarás a la meta.

6. Persiste

En el camino hacia tus sueños, te vas a topar con obstáculos. Eso es inevitable. No importa. Son los que hacen que la vida sea divertida.

Cuando los enfrentes, no dejes que te detengan. Están ahí para probarte. Te harán crecer y te convertirán en una persona digna de tener lo que tanto deseas. Si ya fueras esa persona, no los estarías enfrentando.

Cuando lleguen, persiste. Busca cómo rodearlos, pide ayuda, reza, llora, grita, sé obscena, come helado y chocolates, haz cualquier cosa pero no dejes que te detengan.

Estos bloqueos van a demandar mucho de ti y es lo que tienes que dar. Cualquier cosa que vale la pena requiere esfuerzo y dedicación constantes, así que persiste. Nunca te detengas. Te aseguro que cuando pasen sentirás que todo ha valido la pena.

7. Enfócate en una cosa a la vez

No importa qué tan increíblemente capaz y extraordinaria te creas (y no dudo que lo seas), la realidad es que tu tiempo, dinero, atención y energía son limitados.

Es más sencillo enfocarte en una sola actividad, que tratar de hacer que 20 funcionen a la vez.

Cuantas veces te ha pasado que necesitas unos zapatos nuevos (o tal vez no los necesitas tanto, pero los quieres) y tienes $1,000 pesos para comprarlos. Al llegar a la tienda, te encuentras con ¡ofertas!. Te emocionas y terminas comprando 5 pares que realmente no te gustaban tanto. Uno te queda grande y otro te lastima pero como estaban a muy buen precio no pudiste resistir.

Si te hubieras dado el tiempo de buscar lo que realmente querías, hubieras podido comprar los zapatos de tus sueños. Como ya te gastaste el dinero, ahora te debes conformar con lo que tienes.

Lo mismo pasa cuando persigues varias cosas a la vez. Enfócate en las cosas importantes, en lo que realmente quieres y ¡no te distraigas!

8. Celebra y descansa

Recuerda que no eres una máquina. ¡Eres una chica que necesita respirar!

Incorpora tiempo de descanso en tu estrategia de éxito. Éste te dará una perspectiva amplia y creará espacio para nuevas ideas y oportunidades. Además ayudará a que tu mente y cuerpo funcionen siempre al máximo.

De nada sirven el esfuerzo y el trabajo si no los disfrutas. Date la oportunidad de sentirte satisfecha contigo misma, con tus logros, tus capacidades. Aprecia todo lo que has hecho, lo que has aprendido y lo que has logrado. No importa si todavía no has llegado a tu meta final, cualquier paso que te haya acercado a ella es digno de celebración.

9. Una mujer exitosa siempre agradece

¡El hábito más importante de todos!

Todos los días date un tiempo para analizar lo que pasó y después da gracias por ello. El agradecimiento te pone en un estado mental positivo y te ayuda a sentirte satisfecha. Es una manera de demostrar al universo que estás lista para recibir más.

Hay veces que las cosas no son como te gustarían, pero no importa cuan turbia sea una situación, siempre hay algo positivo en ella. Encontrarla puede parecer difícil pero acostúmbrate a buscar esta pequeña luz y a apreciar su existencia.

Cuando te enfocas en algo, lo ayudas a crecer. Así que deja de quejarte y comienza a dar gracias.

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