Inicio Cultura Piñatas, una hermosa tradición de las posadas navideñas que en Yucatán tiene su sello

Piñatas, una hermosa tradición de las posadas navideñas que en Yucatán tiene su sello

0
0
Foto: Paulo Jiménez

El ícono que se expone dentro de las posadas y los cumpleaños, y que además se ha expandido más allá de México, tiene un significado más profundo. Las piñatas datan de tiempos prehispánicos en tierras aztecas y mayas donde, a manera de culto festivo a sus dioses, representaban la abundancia y los favores concebidos por ellos.

Originalmente, durante la celebración de cumpleaños del Dios azteca de la guerra, Huitzilopochtli, se hacían vasijas y esculturas de arcilla huecas con la forma de sus dioses.

Eran los sacerdotes quienes colgaban una olla de barro adornada con plumas de colores y llena de pequeños tesoros como adornos de bolas, piedras de colores o pintados, bayas o frutos secos, como una ofrenda que se colocaba en un poste en el templo.

Llevar los ojos vendados representaba la fe y el palo correspondía a la virtud o la voluntad para vencer; cuando el bote se rompía con un palo, los tesoros que contenía eran derramados a los pies del dios.

 No fue hasta la colonización cuando los españoles usaron la piñata como herramienta de evangelización.

La elaboración de una piñata era una olla de barro o cartón y se le pegaban siete picos para darle forma de estrella, estos simbolizaban los siete pecados capitales: pereza, envidia, gula, ira, lujuria, avaricia, soberbia.

El palo que se emplea para pegarle a la piñata y romperla simula la fuerza con la que se vence al mal y se destruye la falsedad y el engaño. La venda con que se cubren los ojos representa la fe ciega en Dios.

Los colores brillantes y el oropel simbolizan las vanidades del mundo y tentaciones del demonio. Los frutos y dulces con los que se rellena la piñata son la recompensa por vencer el pecado.

Para pegarle a la piñata se acostumbra cantar mientras la persona intenta romperla: “No quiero oro, ni quiero plata, yo lo que quiero es romper la piñata”. “Dale, dale, dale, no pierdas el tino, porque si lo pierdes, pierdes el camino. Dale, dale, dale, no pierdas el tino, mide la distancia que hay en el camino. Ya le diste una ya le diste dos, ya le diste tres y tu tiempo se acabó”.

Algunos cantos fueron adquiriendo toques pícaros, motivo por el cual el clero prohibió las piñatas de 1788 a 1796, pero ante el nulo caso que hizo el pueblo feligrés a esta restricción, la Iglesia tuvo que levantar el veto. Actualmente existen piñatas de todo tipo de formas, colores y personajes. No sólo se rompen en las posadas, sino en todo tipo de estas: cumpleaños, primeras comuniones, bautizos, estas de niños y adultos, despedidas y lo que se les ocurra.

Con información de México desconocido

A puñetazos

Recientemente en redes sociales ha surgido la polémica por algo para muchos desconocido, en Yucatán la rompemos a puñetazos.

Aunque se ha tomado como broma, y hasta en son de burla, es una tradición que se practica desde hace más años de los que podamos imaginar.

Polémico o no, es nuestro estilo y muchos nacionales y extranjeros que ahora residen en nuestroe estado han adoptado la tradición, así que…

Dale, dale, dale, no pierdas el tino, porque si lo pierdes, pierdes el camino..!

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por Notirivas
Cargue Más En Cultura

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Mira además

Concanaco Servytur impulsa acciones para fortalecer la reactivación del sector turismo

Para impulsar acciones que fortalezcan la reactivación del sector turismo, la Confederació…