Grupo Rivas

¿Por qué los tatuajes duran tanto?

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Cada vez que veo un tatú me lleno de asombro por el hecho de su  longevidad. Se habla de que un tatuaje permanente tiene un tiempo mínimo de duración de unos 10 años y a veces pueden pasar hasta 25 para comenzar a notar los primeros signos de degradación en la forma y los colores.

¿Pero cómo puede un tatuaje durar tanto si la célula de piel no dura más de unos 30 días? La piel se está renovando constantemente y las células muertas son desechadas y caen del cuerpo. Si tuviéramos la suficiente agudeza visual nos veríamos como una gigantesca duna perdiendo arena constantemente con el viento.Pero es que el tatú no se fija en la piel. Es decir, no se fija en la epidermis, la capa externa. Los tintes del tatuaje se fijan en la dermis, la segunda capa, aunque tampoco esto es estrictamente correcto y es aquí dónde está el secreto de la larga duración del tatú.

Inmediatamente que la aguja inyectadora penetra la piel para depositar el tinte el sistema inmunológico entra en acción para contrarrestar lo que se considera un ataque externo (lo que sin duda es). El mecanismo de respuesta es la concentración de glóbulos blancos en la zona, entre ellos los llamados macrófagos, que son los indicados, en esas condiciones, para lidiar con el problema. Estos glóbulos entonces hacen lo ellos saben hacer mejor, atacan el tinte y se lo comen adquiriendo el color del mismo.

Los macrófagos se quedan en la zona afectada pero eventualmente se mueren, como todo lo demás, liberando el tinte que es absorbido nuevamente por nuevos macrófagos que llegan para cumplir la segunda guardia. Y así sucesivamente en un proceso que se prolonga mientras las moléculas de tinte se mantengan íntegras.Todo esto tiene una aplicación que ya está siendo investigada por sus potenciales usos estéticos ya que abre una nueva posibilidad para aquellos que no están contentos con su viejo tatú o que ya no justifican la presencia de un dibujo que perdió el significado que pudo haber tenido.

Hasta ahora la corrección de tatuajes se hace con láser, pero es un proceso largo, doloroso y no satisfactorio. El láser enfoca su energía sobre la molécula de pigmento y la destruye. El nuevo procedimiento está siendo diseñado para influir sobre los macrófagos que mantienen el tinte en sitio. Pero cuidado, no es bueno meterse con algo tan complejo como el sistema inmunológico humano, no vaya a ser que terminemos con algo peor que un tatú pasado de moda.

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